El Coleccionista de Blues
Thursday, May 29th, 2008
En Argentina, a fines de la década del 20’, Guillermo Hoeffner (1911) concurría reiteradamente al cine a ver una película que lo atraía de forma particular : “El Cantor de Jazz” del año 1927. Al Jolson su intérprete, cantaba con el rostro teñido de negro tratando de emular la música creada por los Afroamericanos del sur de la unión.
Por esos años, fines de los 20’, nadie en Argentina conocía los discos de las series raciales de Blues, Jazz y Gospel que se editaban en USA, había que conformarse con las escasas rediciones argentinas de sellos como Columbia, Brunswick, Odeón etc, de Jazz, y en su mayoría de Jazz blanco.
Ya, en la década del 40’, Guillermo consigue las revistas inglesas “Record Researcher”, donde se publican listas de discos 78 rpm de Jazz y Blues. Allí estaban, entre otros, los discos marca Tempo, y Jazz Collector que eran rediciones de orígen inglés del legendario sello americano Paramount y también del sello Vocalion.
En ésta forma mi padre pudo conseguir sus primeros discos de Ma Rainey, Blind Blake, Papa Charlie Jackson, Charlie Spand, etc, los cuales impactaron de manera decisiva en su gusto, volcándolo en forma contundente al Country Blues.
Un tripulante español de un barco inglés llamado “Highland Brigard” le traía los discos, lo que demandaba una serie de trastornos para bajarlos del barco y pasarlos por los controles aduaneros…
En esos momentos, Guillermo, sin proponérselo se estaba convirtiendo en el primer coleccionista de Blues de la Argentina, y ya comenzaba a formar la que sería años después, la colección más importante de Sudamérica.
Durante los años 50’ yo, ya era testigo; llegaban a casa, vía Estados Unidos los primeros discos 78 rpm…Chess de Muddy Waters y Howlin’ Wolf ; los Checker de Little Walter y Sonny Boy Williamson, los Modern de Elmore James, los Vee-Jay de John Lee Hooker y cientos de sellos raros de otros bluesingers menos conocidos.
Después vinieron los Long Play de diez pulgadas de los sellos Riverside, Folkways, Elektra, Stinson etc…Pero para los coleccionistas de Blues el gran “boom” del Country Blues fue a fines de los 60’ con la aparición de marcas nuevas como: Origin Jazz Library, Blues Classic, Yazoo, Blues Roots y otras que incluían artistas como Charlie Patton, Tommy Johnson, Son House, Sam Collins, etc, nunca antes editados en LP.
Mi padre, que fue escribano, tuvo una posición económica holgada que le permitió continuar enriqueciendo nuestra colección en forma permanente, adquiriendo LP’s y 45 rpm de ediciones raras y limitadas, como los Ristic, Kokomo, Pirate, Gannet, Confidential, Down With The Game …y de cintas grabadas con material inédito no editado en LP en esos momentos, así como también de LP’s de reciente edición en los años 60’ y 70’ como los Folkliric, Bluesville, Cavalier, Albatros, Blue Horizon…Hoy en día discos de gran valor para los coleccionistas de Country Blues.
En la década del 80’ el austríaco Johnny Parth comenzó a revolucionar el mundo del blues con la irrupción al mercado del sello Document y subsidiarios. Fue entonces cuando nos pusimos en contacto con J.Parth decidiendo mi padre y yo contribuir con más de cuarente títulos de nuestra colección privada a su sello.
Mi padre falleció el 5 de mayo de 1995, la colección quedó en mi poder contando hasta el día de la fecha, con más de 3000 LP’s, 300 de ellos verdaderas joyas inconsegibles para muchos coleccionistas del mundo entero, muchos CD’s de nuevas rediciones y cintas de valor histórico que aún conservo y cuido de manera particular.
La colección que sigue siendo la más importante de Sudamérica y una de las mejores del mundo, es mi vida, mi pasión…y es entonces mi responsabilidad conservarla, continuarla, difundirla y disfrutarla…
Max Hoeffner





